
Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany
FERNANDO ZÓBEL. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany
Nota del editor Josep Lluís Galiana
València: EdictOràlia, 2024, 308 p.
ISBN: 978-84-128678-9-3
PVP: 32€
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SINOPSIS
Coincidiendo con el centenario de Fernando Zóbel (1924-1984), el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre, junto al compositor y artista visual Joan Gómez Alemany, han escrito este libro, Fernando Zóbel: Las razones de la belleza, sobre el reconocido artista español nacido en Manila. La publicación recoge diversos textos escritos por Alfonso de la Torre (Madrid, 1960), que han sido editados a lo largo de las últimas cuatro décadas, siendo algunos de difícil lectura hoy. Por otro lado, a estos le precede un largo texto inédito de Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990), que introduce los escritos anteriores y principalmente aporta un enfoque original desde la música a la obra de Zóbel, un tema poco tratado en su bibliografía. Alfonso de la Torre es uno de los máximos especialistas en Zóbel, siendo autor de su Catálogo Razonado, presentado en 2023 en el Museo Nacional del Prado. Además, al ser comisario de numerosas exposiciones, crítico de arte y uno de los más destacados especialistas en el mundo de la abstracción española, en sus escritos trata muchos temas desde diversos formatos, que van del ensayo a la poesía, incluyendo la entrevista.
Nos encontramos ante una obra pionera en el campo de la investigación pluridisciplinar en torno a Fernando Zóbel, que además de tratar su reconocida actividad como pintor, también explora su relación con la escritura literaria, el diarismo, la música, el cine, la fotografía o el coleccionismo. Al mismo tiempo, la originalidad de este libro reside en el formato escogido, que combina el diálogo entre dos escritores de diferente generación y muy diversa procedencia, con una escritura científica fundamentada en una variada bibliografía, acompañada de múltiples imágenes (algunas inéditas) entre pinturas, fotografías y fotogramas. Su formato, dividido en apartados independientes, lo hace versátil y apto para una lectura no lineal, dando como resultado un libro sumamente atractivo para todos los públicos, tanto especialistas como para aficionados.
La obra ha sido publicada por el sello editorial valenciano EdictOràlia Llibres i Publicacions en estrecha colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez. Justamente aparece este 2024 en coincidencia con los diversos homenajes realizados a Fernando Zóbel para celebrar el centenario de su nacimiento.
Con la colaboración de la

Alfonso de la Torre Vidal
Teórico y crítico de arte, especialista en arte español contemporáneo, se ha especializado en el análisis del surgimiento de la abstracción en Europa. Ha comisariado más de un centenar de exposiciones, habiendo publicado ensayos y poesía e impartido cursos en diversas Universidades, museos e instituciones: Centro Pompidou (Málaga), MNCARS, Museo de Teruel, Universidad de los Andes, Universidad de Córdoba, Universidad de Granada, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad Internacional Menéndez Pelayo o Université de La Sorbonne.
Especialista en el tiempo de creación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca y la figura de Fernando Zóbel, ha sido comisario de diversas exposiciones sobre este particular: El grupo de Cuenca (Sala de las Alhajas, Caja de Madrid, Madrid, Febrero-Abril 1997); El grupo de Cuenca (Casa del Cordón, Caja de Burgos, Burgos, 30 Abril-27 Junio 1998 y Parque de la Ciudadela, Pamplona, 3-26 Julio 1998) y Cuenca: Cuarenta años después (1964-2004). La poética de Cuenca (Ayuntamiento de Madrid-Centro Cultural de la Villa, Madrid, Noviembre 2004–16 Enero 2005). Colaboró también en el desarrollo de la exposición La ciudad abstracta. 1966: El nacimiento del Museo de Arte Abstracto Español (Fundación Juan March-Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca, 2006) y Fernando Zóbel. 50º aniversario: 1966-2016 (Galería Juana de Aizpuru, Madrid, 2016).
Es autor de numerosos textos monográficos sobre Zóbel y el grupo de Cuenca, entre otros: ¿Pero hubo alguna vez un grupo de Cuenca? (Caja de Madrid, Madrid, 1998, pp. 55-73); El grupo de Cuenca (Revista Guadalimar, Madrid, junio de 1998, p. 22); Cegadora belleza (Caja de Burgos, Burgos, 1998, pp. 11-21); La poética de Cuenca: Una forma (Un estilo de pensar) (Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2004, pp. 11-62).
Entre otros ensayos, escribió Fernando Zóbel, secreto espejo de recuerdos (Cultural Rioja, Logroño, 1998); Fernando Zóbel: arden las imágenes (Descubrir el arte, 2021) y Zóbel: vida de monje encantado (Museo Nacional del Prado, Madrid, 2022-2023). Otro amplio texto monográfico sirvió de introducción al Catálogo Razonado de Pinturas de Fernando Zóbel (Fundación Juan March; Fundación Azcona; Ayala Foundation y Herederos de Fernando Zóbel).
Sobre este autor ha comisariado, escribiendo a su vez textos monográficos sobre Zóbel: Zóbel-Chillida: Crisscrossing paths (Galería Mayoral, Barcelona, 2019); Zóbel and the great post-war generation (Fundación Pons, Madrid, 2021) y Zóbel: an artist from three continents (Galería Mayoral, París, 2022).
Ha impartido conferencias sobre el particular en diversas ocasiones:
—“La abstracción española desde el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca”: Museo de Arte Moderno de Bogotá; Centro Colombo Hispano-Americano, Medellín; Museo de Arte Moderno de Medellín; Universidad de los Andes, Bogotá; Universidad Nacional de Colombia, Medellín; Universidad de Antioquia, Medellín (1995) y Fundación Ludwig, La Habana (1999).
—“El grupo de Cuenca”, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 10 y 17/XI/2003.
—“Nuestro primer Museo democrático. El Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca”, Universidad Internacional Menéndez y Pelayo-UIMP, Santander, 28/VI/2016.
Participó en la mesa redonda: “Retrato y memoria de Fernando Zóbel” (4/VI/2009), en el Museo de Arte Abstracto Español, con motivo del XXV aniversario de la muerte de Fernando Zóbel (1984-2009). Intervino en el programa monográfico “Documentos RNE”, en torno al pintor Fernando Zóbel (23/I/2010). Invitado por La Sorbonne al Coloquio Internacional “Le travail du visible”, pertenece a la International Association of Art Critics (AICA).
Joan Gómez Alemany
Artista interdisciplinar, especializado en los campos de la música y las artes visuales. Es Licenciado en Bellas Artes por la UPV de Valencia, graduado en piano por el Conservatorio del Liceo y graduado en composición por la Kunst Universität Graz (Austria). En este último centro realiza dos másters, uno en composición y otro en ópera. Actualmente está doctorándose por la Universidad Politécnica de Valencia sobre el tema de la interdisciplinariedad.
En su catálogo musical se encuentran más de medio centenar de composiciones para todos los géneros: ópera, orquesta, cámara, solista, etc. Su música se ha estrenado por músicos de renombre en los más prestigiosos festivales internacionales de música clásica-contemporánea, como los de Darmstädter Ferienkurse (Darmstadt, Alemania), ManiFeste-IRCAM (París), reMusik (San Petesburgo), Impuls (Graz, Austria), Ensems (Valencia), Mixtur (Barcelona), etc. Su música está publicada por el sello discográfico Liquen Records e IBS Classical y sus partituras por Universal Edition y BabelSCORES.
En lo que respecta a las artes visuales, Gómez Alemany está especializado sobretodo en el campo del cine y la pintura en continua hibridación. Su filmografía consta de más de 10 cortometrajes y 3 largometrajes hasta la fecha y destacan sus cortometrajes Cancionero y romancero de ausencias, sobre Miguel Hernández, en colaboración con el poeta valenciano Manel Rodríguez-Castelló, y su segundo largometraje, Temps i espai. Un dia s’eleva 2018-2021, con el pintor Josep-Marí Gómez Lozano, estrenado en la Filmoteca de Valencia en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia. Ha realizado su primera exposición individual con partituras gráficas, vídeos y fotografías titulada Entre lo visual y lo sonoro. Reapropiación de materia y material en la Fundación la Posta. Su obra ha sido vista y escuchada en museos como el Georges Pompidou, La Bienal de Venecia, IVAM, Centre del Carme Cultura Contemporània, Museo Pontevedra, MARCO de Vigo, etc.
Es coordinador y autor del libro sobre el pintor Vicente Gómez García para el sello EdictOràlia Llibres i Publicacions. Artista de quien ha comisariado una exposición suya para el museo MuVIM y el Museo de Bellas Artes de Xàtiva. En la misma editorial ha publicado Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros. Una correspondencia (2018-2022) entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany y Cartografías de la música contemporánea. Ensayo, crítica e interdisciplinariedad en los siglos XX y XXI junto a Paco Yáñez. Para Editorial Académica Española ha escrito Música y sonido en el cineasta-compositor Charles Chaplin: Un análisis interdisciplinar de su pensamiento y trabajo artístico (de lo sonoro a la imagen).
Ha publicado en numerosos revistas universitarias y especializadas como Melómano, Neue Zeitschrift für Musik, Eufonía, AusArt (UPV/EHU), Itamar (UV), BRAC (UB), Procedimentum y Sul Ponticello (donde colabora mensualmente desde 2018).

Nota del editor
El proyecto Fernando Zóbel. Las razones de la belleza comenzó a fraguarse durante el mes de enero de 2024, tras las vacaciones navideñas. Joan Gómez Alemany, con quien comparto desde hace siete años máxima complicidad artística, así como escenarios y numerosos proyectos discográficos y editoriales, y Alfonso de la Torre, a quien he comenzado a tratar más recientemente con motivo de la publicación del libro Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros. Una correspondencia (2018-2022) entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany (EdictOràlia, 2022), me propusieron una nueva aventura literaria y editorial. No puedo negar que me lo pensé durante unos instantes, pero una sola vez, prestando mucha atención al Bob Dylan de Don’t Think Twice, It’s All Right. El futuro libro, al que con sorprendente rapidez se le puso título y subtítulo: Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, me llegó magníficamente presentado por estos dos queridos amigos de admiradas y contrastadas trayectorias artísticas, literarias e intelectuales. A la irresistible calidad literaria de los textos se unía la gran oportunidad de poder celebrar desde EdictOràlia Llibres i Publicacions el centenario del nacimiento de este artista único en la historia del arte español de la segunda mitad del siglo XX, un artista e intelectual de dimensiones y parámetros universales.
En pocas semanas decidimos la portada, bellamente presidida por el conocido óleo zobeliano Reflejo (1981) e informamos de nuestras intenciones a la Fundación Antonio Pérez (Diputación Provincial de Cuenca) en la persona de su director, Jesús Carrascosa, quien rápidamente mostró su entusiasmo y complicidad, brindándonos su colaboración y apoyo incondicionales para sacar adelante el proyecto. A continuación, me llegó el manuscrito en toda su completitud con los textos originales de Alfonso de la Torre más las breves introducciones que los encabezan y contextualizan, y el generoso y reflexivo ensayo de Joan Gómez Alemany, todos ellos magníficamente documentados e ilustrados con numerosas imágenes de Zóbel y de algunas de sus más representativas obras, que muy amablemente los herederos del artista han cedido su uso para esta edición. El diálogo, tremendamente enriquecedor, entre estos escritos en torno al artista y coleccionista español Fernando Zóbel nacido en Manila (Filipinas) hace cien años un 27 de agosto, nos remite a una España gris y aislada del mundo, a una sociedad todavía atemorizada y a unos artistas que, con mucho coraje y convicción, buscaban denodadamente una identidad propia en las siempre procelosas aguas del arte contemporáneo y una merecida proyección internacional.
Tras el éxito cosechado por su anterior libro —Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros—, el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre Vidal (Madrid, 1960) y el compositor y artista visual Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990), vuelven a juntar sus respectivos talentos y extensos conocimientos para entrar, nuevamente, en diálogo y profundizar en la trayectoria artística y vital del creador en 1966 del “primer museo democrático”, en palabras de De la Torre, conocido como el Museo de Arte Abstracto Español, situado en las emblemáticas Casas Colgadas de Cuenca. ¿Quién no ha visitado sus salas alguna vez en su vida y ha salido gratamente impresionado tras (ad)mirar las joyas que atesoran sus muros de piedra y mampostería? Yo mismo fui seducido en mi primera incursión siendo un joven estudiante allá por los inicios de la década de 1980. Contemplar por primera vez las obras de Zóbel, Millares, Chillida, Saura, Oteiza, Sempere, Rivera, Palazuelo, Teixidor, Feito, Rueda, Torner, Yturralde y tantos otros representantes imprescindibles de la abstracción española marcó para muchos nuestra forma de pensar y de mirar la belleza de un arte en constante revolución.
Si bien es cierto que el género epistolar de Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros ha dado paso al género ensayístico —stricto sensu— en Fernando Zóbel. Las razones de la belleza, los autores han puesto, de nuevo, sus respectivos textos, los ya escritos con anterioridad, como las interesantes entrevistas sobre Fernando Zóbel de Ayala y Miranda e Ignacio Chillida o Fernando Zóbel. Una forma secreta de la visión, hermoso texto escrito para la exposición Zóbel, un artiste de trois continents (Galería Mayoral, París), y, por supuesto, los escritos inéditos, al servicio de un diálogo pleno de frescura, de interacciones y giros literarios, y de gran atractivo para una lectura atenta y curiosa. Los doce textos recopilados por Alfonso de la Torre más dos entrevistas, que abarcan casi cuatro décadas de escritura sobre Fernando Zóbel, devienen en el perfecto andamiaje teórico, bibliográfico, poético, estético e historiográfico para lanzarse a una profunda reflexión, a una valoración del alcance real de Zóbel y de su generación, y a poner en interlocución el resto de escritos actuales tanto los del propio Alfonso de la Torre, así su ‘[A modo de proemio]’ y las imprescindibles introducciones a sus textos, como de la extensa y novedosa introducción de Joan Gómez Alemany. Un sorprendente estudio que aborda la poliédrica y transversal personalidad del Zóbel viajero y coleccionista, del Zóbel escritor y poeta y, cómo no, del Zóbel pintor y músico amateur. Y ahí es donde Gómez Alemany se lanza a una disertación verdaderamente reveladora, introduciendo al lector no solo en el papel que la música jugó en la vida de Zóbel, sino en el decisivo valor historiográfico que la música posee en el devenir de los cambios sociales, culturales y políticos.
El grueso del volumen es una selección muy exhaustiva de los escritos, la mayoría publicados en libros, catálogos —como la impecable “Introducción” al Catálogo Razonado de Pinturas 1946-1984 de Fernando Zóbel, elaborado por el propio Alfonso de la Torre en colaboración con Rafael Pérez-Madero, y que fue presentado el 2 de febrero de 2023 en el Museo del Prado tras ocho años de trabajo— o en medios de comunicación especializados, y que De la Torre ha ido escribiendo a lo largo de su trayectoria como especialista en la abstracción española, desde el ya lejano 1985 hasta nuestros días. Por su parte, Joan Gómez Alemany, buen conocedor de Fernando Zóbel y de los escritos de De la Torre, conversa con todos esos textos, trenzando un ameno relato de vida y arte alrededor del autor de más de dos millares de pinturas, así como de más de un centenar de cuadernos de apuntes y una treintena de diarios, que permanecen custodiados en la actualidad en la Fundación Juan March.
En clara sintonía con el espíritu de Fernando Zóbel, el libro que comienza tras esta breve nota, emana de la tranquilidad del orden, no solo cronológico de los escritos aquí compilados, sino de ese orden que buscaba compulsivamente “el artista que alteró el color de nuestras mentes”; de ese silencio que presidió “una vida de monje encantado” con la belleza de lo mínimo, con la elegancia de los gestos y trazos de las caligrafías orientales, y de esa intensidad plástica, poética y musical que surge de ese “lirismo en la abstracción”.
Josep Lluís Galiana
Valencia, 18 de julio de 2024

NOTA DE PRENSA
Un libro en el centenario del artista Fernando Zóbel pone en diálogo al crítico y teórico del arte Alfonso de la Torre y al compositor y artista visual Joan Gómez Alemany
EdictOràlia Llibres i Publicacions, en colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez (FAP), publican la obra Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany coincidiendo con el centenario del artista español nacido en Filipinas el 27 de agosto de 1924
Tras el éxito de su anterior libro Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros. Una correspondencia (2018-2022) entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany (EdictOràlia, 2022), ambos escritores regresan a la abstracción plástica para explorar la relación de Fernando Zóbel con lo sonoro y lo visual
La publicación recoge diversos textos en torno a la trayectoria artística y vital de Fernando Zóbel (1924-1984), escritos por Alfonso de la Torre a lo largo de las últimas cuatro décadas, y un extenso texto inédito de Joan Gómez Alemany, que aporta un enfoque original desde la música a la obra de Zóbel
Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, que ha contado con la colaboración de los herederos del fundador del Museo de Arte Abstracto Español, cuenta con una amplia documentación bibliográfica y visual
Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany presentarán próximamente el libro, junto al editor del libro, el músico y escritor valenciano Josep Lluís Galiana, en la Fundación Antonio Pérez, en su sede de Cuenca

Valencia, 27 de agosto de 2024
Coincidiendo con el centenario de Fernando Zóbel (1924-1984), el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre Vidal (Madrid, 1960) y el compositor y artista visual Joan Gómez Alemany (Valencia, 1990) vuelven a juntar sus respectivos talentos y extensos conocimientos en el mundo de las artes visuales y de la música contemporáneas para entrar, nuevamente, en diálogo y profundizar, en esta ocasión, en la trayectoria artística y vital del fundador en 1966 del “primer museo democrático”, en palabras de De la Torre, conocido como el Museo de Arte Abstracto Español, situado en las emblemáticas Casas Colgadas de Cuenca.
EdictOràlia Llibres i Publicacions, en colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez (FAP), han sido las entidades responsables de publicar la obra Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany coincidiendo con el centenario del artista español nacido en Filipinas el 27 de agosto de 1924. Tras el éxito de su anterior libro —Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros. Una correspondencia (2018-2022) entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany (EdictOràlia, 2022)— ambos especialistas regresan a la abstracción plástica para explorar la relación de Fernando Zóbel con lo sonoro y lo visual.
Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, que cuenta con la colaboración de los herederos del artista y, por tanto, con una amplia documentación bibliográfica y visual, recoge diversos textos en torno a la trayectoria artística y vital de Fernando Zóbel (1924-1984), escritos por Alfonso de la Torre a lo largo de las últimas cuatro décadas, y un extenso texto inédito de Joan Gómez Alemany, que aporta un enfoque original desde la música a la obra de Zóbel. El grueso del volumen es una selección muy exhaustiva de los escritos, la mayoría publicados en libros, catálogos —como la impecable “Introducción” al Catálogo Razonado de Pinturas 1946-1984 de Fernando Zóbel, elaborado por el propio Alfonso de la Torre en colaboración con Rafael Pérez-Madero, y que fue presentado el 2 de febrero de 2023 en el Museo del Prado tras ocho años de trabajo— o en medios de comunicación especializados, y que De la Torre ha ido escribiendo a lo largo de su trayectoria como especialista en la abstracción española, desde el ya lejano 1985 hasta nuestros días.
Por su parte, Joan Gómez Alemany, buen conocedor de Fernando Zóbel y de los escritos de De la Torre, conversa con todos esos textos trenzando un ameno relato de vida y arte alrededor del autor de más de dos millares de pinturas, así como de más de un centenar de cuadernos de apuntes y una treintena de diarios, que permanecen custodiados en la actualidad por la Fundación Juan March. «El diálogo, tremendamente enriquecedor, entre estos escritos en torno al artista y coleccionista español Fernando Zóbel, en palabras de Josep Lluís Galiana, nos remite a una España gris y aislada del mundo, a una sociedad todavía atemorizada y a unos artistas que, con mucho coraje y convicción, buscaban denodadamente una identidad propia en las siempre procelosas aguas del arte contemporáneo y una merecida proyección internacional».
El Zóbel músico
Si bien es cierto que el género epistolar de Cartas en torno a Manolo Millares, Pablo Palazuelo y otros ha dado paso al género ensayístico en Fernando Zóbel. Las razones de la belleza, De la Torre y Gómez Alemany han puesto, de nuevo, sus respectivos textos, los ya escritos con anterioridad, como las interesantes entrevistas sobre Fernando Zóbel de Ayala y Miranda e Ignacio Chillida o Fernando Zóbel. Una forma secreta de la visión, hermoso texto escrito para la exposición Zóbel, un artiste de trois continents (Galería Mayoral, París), y, por supuesto, los escritos inéditos, al servicio de un diálogo pleno de frescura, de interacciones y giros literarios, y de gran atractivo para una lectura atenta y curiosa. Los doce textos recopilados por Alfonso de la Torre más dos entrevistas, que abarcan casi cuatro décadas de escritura sobre Fernando Zóbel, devienen en el perfecto andamiaje teórico, bibliográfico, poético, estético e historiográfico para lanzarse a una profunda reflexión, a una valoración del alcance real de Zóbel y de su generación, y a poner en interlocución el resto de escritos actuales tanto los del propio Alfonso de la Torre, así su ‘[A modo de proemio]’ y las imprescindibles introducciones a sus textos, como de la extensa y novedosa introducción de Joan Gómez Alemany. Un sorprendente y extenso estudio que aborda la poliédrica y transversal personalidad del Zóbel viajero y coleccionista, del Zóbel escritor y poeta y, cómo no, del Zóbel pintor y músico aficionado (tocaba la flauta barroca). Y ahí es donde Gómez Alemany se lanza a una disertación verdaderamente reveladora, introduciendo al lector no solo en el papel que la música jugó en la vida de Zóbel, sino en el decisivo valor historiográfico que la música posee en el devenir de los cambios sociales, culturales y políticos.
La obra, que puede ser adquirida en las mejores librerías de España, en la Fundación Antonio Pérez (FAP) y en la propia editorial, será presentada próximamente por sus autores, Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, junto al editor del libro, el músico y escritor Josep Lluís Galiana, en la sede que la FAP tiene en Cuenca, el Museo de Arte Contemporáneo, situado junto al Museo de Arte Abstracto Español. A lo largo de los próximos meses, el libro será presentado en otros museos ‘zobelianos’ y librerías especializadas en arte.
DOSSIER DE PRENSA
Pinceladas musicales para el centenario de Fernando Zóbel
Paco Yáñez, Scherzo, 30/12/2024
Entre las muchas efemérides que el 2024 nos ha dejado en el mundo de la cultura, dos centenarios unen de forma indisoluble el arte con la música, dada la querencia que ambos artistas tenían por lo musical y su perseverancia en convertir su pulso poético, respectivamente, en escultura y pintura: Eduardo Chillida y Fernando Zóbel, dos artistas cuyas vidas y creaciones hemos celebrado a lo largo de estos doce meses, como, de forma más específica en lo musical, el centenario de su contemporáneo Luigi Nono, con quien abrimos nuestro capítulo de efemérides allá por el mes de enero.
Con el pintor, coleccionista, fotógrafo y escritor —entre otras facetas— Fernando Zóbel de Ayala y Montojo nos quedamos hoy, pues la vida y la obra del hispano-filipino centran el diálogo textual que Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany mantienen en las más de trescientas páginas que conforman el interesantísimo libro de EdictOràlia Llibres i Publicacions que hoy les presentamos, un volumen en el que lo musical tiene un importante peso específico desde su mismo comienzo, como ya había ocurrido con el anterior libro que unió las palabras de Joan Gómez Alemany y Alfonso de la Torre en torno a la creación de Manolo Millares y Pablo Palazuelo (igualmente publicado por EdictOràlia).
Aunque, tras la nota del editor Josep Lluís Galiana, es un ensayo del compositor, escritor y artista valenciano Joan Gómez Alemany el que abre el libro, me permitiré en esta reseña invertir el orden establecido por ambos autores y recomendarles que comiencen su lectura por los doce textos y las dos entrevistas de Alfonso de la Torre, pues nos pondrán más ampliamente en contexto de lo que fueron la vida, la obra y el momento histórico de Fernando Zóbel. Es ello fruto del profundo conocimiento de quien es uno de los mayores estudiosos del artista, como demuestra el magno Catálogo Razonado de Pinturas 1946-1984 (Fundación Azcona, 2022) de Zóbel, del que es autor Alfonso de la Torre (en colaboración con Rafael Pérez-Madero) y cuya introducción se convierte en el texto central, por su exhaustividad, información biográfica y extensión, de los aquí reunidos, yendo el conjunto de los ensayos a cargo de Alfonso de la Torre de 1998 a 2023.
En ellos recorre las principales etapas de la vida de Fernando Zóbel, incluyendo desde la filipina a la que fue su obra cumbre como promotor cultural: la creación del que Alfonso de la Torre no se cansa de definir como «nuestro primer museo democrático», el Museo de Arte Abstracto Español, ubicado en las Casas Colgadas de esa Cuenca de efervescente vitalidad artística que, una y otra vez, se asoma a las páginas de este libro, con su galería de figuras clave en nuestra creación contemporánea, como el propio Zóbel, Manolo Millares, Antonio Saura, Eduardo Chillida, Gustavo Torner, Gerardo Rueda y tantos otros, sin dejar de mencionar a Antonio Pérez, fallecido el pasado 24 de diciembre y en cuya fundación conquense sigue dialogando toda esa constelación de artistas que habitaron la ínsula castellana sobre los ríos Júcar y Huécar.
No se olvida, Alfonso de la Torre, de mencionar el crucial paso de Fernando Zóbel por los Estados Unidos, llevado por sus estudios universitarios, donde se puso en contacto con las figuras que habrían de orientarlo definitivamente hacia la pintura, como Alfonso Ossorio (quien, en cierta medida, se acabaría convirtiendo en un modelo de vida para Fernando Zóbel) o Mark Rothko, uno de los primeros pintores de prestigio internacional que alabó la creación zobeliana.
Para comprender en mayor profundidad cómo Fernando Zóbel vivió todas las vidas y todos los tiempos, Alfonso de la Torre pone sus textos en contrapunto con numerosas voces que han contribuido a la riqueza polifónica que hoy disponemos sobre ese «Monje encantado», como el propio artista se definió en sus diarios, finalmente cumplido su deseo de «vivir rodeado de libros y pinturas, pintando y escribiendo»… y de música, pues no sólo Zóbel tocaba la flauta travesera, sino que será la música una presencia constante en su cotidianeidad, así como un modelo artístico, ya que —como sostiene De la Torre— «Zóbel utilizó siempre la música como ejemplo de lo que debía ser la pintura», tanto en lo procesual como en la capacidad de desvelar tramas complejas en distintas capas (expuestas gota a gota como un sedimento temporal), pasando por la propia forma de los instrumentos, que tanto atraía a Zóbel, un artista a cuya pintura se refiere Alfonso de la Torre en términos de «acordes visuales».
En su introducción al Catálogo Razonado de Pinturas, enumera De la Torre algunos de los instrumentos, instantes musicales o compositores a los que Zóbel dedicó sus cuadros, como Claudio Monteverdi, Igor Stravinsky, Wolfgang Amadeus Mozart, Theobald Böhm o Marin Marais; recordándonos, asimismo, algunos de los conciertos que tuvieron lugar en las exposiciones de Fernando Zóbel, como los de la Galería Juana Mordó en 1971, con el Grupo Alea y compositores como Tomás Marco, Horacio Vaggione, Luis de Pablo o Eduardo Polonio, a quien igualmente hemos de recordar aquí, tristemente, a título póstumo, tras su fallecimiento el pasado 26 de diciembre.
Esta dimensión musical nos permite conectar directamente el trabajo de Alfonso de la Torre con el de Joan Gómez Alemany, pues el compositor valenciano también dedicará varias páginas a los músicos homenajeados por Zóbel, destacando el «lugar de honor» que en dichos homenajes tiene el Barroco. Inversamente, profundiza también Gómez Alemany en las creaciones musicales compuestas a partir de la figura y de la obra del artista hispano-filipino, como Exequias, in Memoriam Fernando Zóbel (1984), de José Luis Turina; Zóbel (1984), de Tomás Marco; Jardín Seco (2014), de Josep Maria Guix; Monumento musical para un cuadro abstracto (2019), de José Miguel Moreno Sabio; o Río (2018), partitura para cuarteto de percusión del propio Joan Gómez Alemany creada en diálogo con los lienzos zobelianos inspirados por el verde fluir de los ríos Júcar y Huécar, y a la que también se suman las influencias orientales tan queridas por el pintor hispano-filipino, para acabar creando una gran forma de variaciones sobre un tema que hibrida la musical y lo pictórico.
En tales diálogos entre distintas artes es un verdadero experto Joan Gómez Alemany, ya no sólo por su triple condición de cineasta, artista plástico y compositor, sino por su actual trabajo de doctorado sobre la interdisciplinariedad, conocimiento que vuelca en varios de los apartados que conforman su ensayo Zóbel y De la Torre, paisajes sonoros de una existencia en devenir. En dicho texto, lo interdisciplinar se aborda en Zóbel desde la poesía y la unidad/pluralidad de las artes, la fotografía, el cine y el montaje, la pintura como forma de partitura gráfica, y las formas musicales en la pintura: apartado que se acaba expandiendo y desglosando, páginas después, en los análisis que Gómez Alemany realiza sobre el glissando como forma pictórica y musical, el trabajo en planos sonoros y pictóricos, la monocromía y el minimalismo, y el silencio.
Son, estos, los apartados que despliegan un análisis más fuertemente teórico, aunque expuesto de una forma tan clara y accesible por Joan Gómez, que, unida a la visión de los propios cuadros a los que se refiere, nuestra mirada acabará escuchando los propios lienzos, por el modo en que Alemany puebla sus superficies de procedimientos musicales que —no tengo la más mínima duda— hubiesen hecho las delicias del propio Zóbel, al comprobar cómo un artista y compositor nacido casi siete décadas más tarde es capaz de entender ese impulso musical que da vida a tantas de las formas zobelianas.
Y es que, precisamente, Joan Gómez Alemany concluye su recorrido por la obra de Fernando Zóbel destacando y defendiendo la contemporaneidad del pintor, su condición de «adelantado a su tiempo», el de quien, a través del continuo diálogo entre lo moderno y lo clásico, es capaz de asentar su obra en esa modernidad intemporal que recorre la historia, como decía Juan Goytisolo.
El montaje y la dialéctica de tiempos, a través de las poderosas relaciones interdisciplinarias (de las que aquí hemos dejado apenas una mínima muestra de lo que el libro nos ofrece), es una de las ideas fundamentales que Gómez Alemany despliega para sostener esa intemporalidad en la obra de Zóbel, así como la fuerte impronta de lo conceptual en su creación, de su apertura a nuevos medios que fuesen más allá de la pintura tradicional (¿los medios digitales?, se pregunta Joan Gómez), pues, como recoge el compositor valenciano (y después, Alfonso de la Torre), Fernando Zóbel afirmaba con rotundidad que «si pudiera pintar sin tener que empuñar los pinceles, lo haría encantado».
Todo ello hará concluir a Joan Gómez Alemany que, «En definitiva, dentro de la pluralidad de tiempos, artes y espacios que contiene la creación zobeliana, no solo se reúne el pasado y el presente, sino también el futuro. Es esa una gran razón para saber que su trabajo seguirá influenciando a las generaciones venideras».
En el mismo año en que celebramos los centenarios de Eduardo Chillida, Luigi Nono y Fernando Zóbel, la Oxford University Press ha escogido como expresión que mejor define lo que ha sucedido en nuestro planeta en los últimos doce meses Brain Rot (o podredumbre cerebral). Más Zóbel, y menos estulticia trivial, sin duda contribuirían a devolver a esos cerebros en progresiva descomposición algo de las inmensas posibilidades con las que la naturaleza nos ha dotado.
La primorosa edición del libro realizada por EdictOràlia (como ya lo había sido en 2022 el volumen dedicado a Manolo Millares y Pablo Palazuelo) no hace más que redoblar nuestra recomendación, repletas como lo están sus páginas de fotografías y (exquisitas) reproducciones de los cuadros. Dichas ilustraciones, junto con unos textos tan amenos de leer como enjundiosos en cuanto a su contenido, permitirán a nuestros cerebros evitar esa ola de podredumbre que, muy premeditada e inducidamente, se expande a nuestro alrededor.
Un libro en el centenario de Fernando Zóbel que explora su relación con lo sonoro y lo visual
Texto que trata sobre la relación de Fernando Zóbel con la música a través de diversas composiciones inspiradas en su pintura
Joan Gómez Alemany, Sul Ponticello, 1 de septiembre de 2024
Una introducción
Coincidiendo con el centenario de Fernando Zóbel (1924-1984), el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre, junto al compositor y artista visual Joan Gómez Alemany, han escrito un libro, Fernando Zóbel: Las razones de la belleza, sobre el reconocido artista español nacido en Manila. La publicación recoge diversos textos escritos por Alfonso de la Torre, y un largo texto inédito de Joan Gómez Alemany, que introduce los escritos anteriores y principalmente aporta un enfoque original desde la música a la obra de Zóbel, un tema poco tratado en su bibliografía.
El libro es una obra pionera en el campo de la investigación pluridisciplinar en torno a Fernando Zóbel, que además de tratar su reconocida actividad como pintor, también explora su relación con la escritura literaria, el diarismo, la música, el cine, la fotografía o el coleccionismo. La obra ha sido publicada por el sello editorial valenciano EdictOràlia Llibres i Publicacions en estrecha colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez. Justamente aparece este 2024 en coincidencia con los diversos homenajes realizados a Fernando Zóbel para celebrar el centenario de su nacimiento.
Como esta revista está especializada en el arte de los sonidos, escribiremos muy resumidamente sobre este tema que aparece en el libro tratado de manera mucho más detallada y extensa.
Zóbel y el barroco musical
La musicalidad en la pintura de Zóbel no es únicamente una intuición, una lectura o un análisis interdisciplinar. Simplemente es que el mismo Zóbel se interesó tanto por ella, que incluso practicaba la flauta barroca recibiendo clases particulares de Carlos Pérez en Cuenca. En estos años de aprendizaje del instrumento se inicia no casualmente la serie de pinturas llamadas Triosonata. Además, como curiosidad podemos comentar que un artista residente en Cuenca como Kozo Okano le regaló una flauta japonesa a Zóbel[1].
Para detectar la música en la pintura de Zóbel, no hay nada más directo y claro que ir a los títulos de sus cuadros. Como nos explica Alfonso de la Torre, allí hay referencias a «músicos, conciertos, instantes o instrumentos musicales, así: Monteverdi (1966 y 1977); Stravinsky (1972); Mozart (1975); Teobaldo Böhm (1976) o Marin Marais (1982)»[2]. Leyendo los nombres, es obvio que el barroco musical ocupa un «lugar de honor» entre la música zobeliana. De los nombres mencionados anteriormente, solo dos de ellos (Monteverdi y Marais) pertenecen al mismo estilo musical, y este había de ser el barroco. Pero también cuatro cuadros de Zóbel, tienen el nombre de trío sonata, una forma típica del barroco musical: Triosonata y con fondo de oliva, Triosonata II, Triosonata III y Triosonata IV – Conversación con Marcel Duchamp (todos ellos de 1982). Esta forma musical (también llamada sonata a trío) ha sido utilizada por destacados compositores como Tomaso Albinoni, Arcangelo Corelli, Antonio Vivaldi o Johann Sebastian Bach.
Diversas pinturas de Zóbel refieren a otras formas musicales típicas del barroco (aunque no exclusivamente), como son los títulos que contienen la palabra Suite (pensemos en las maravillosas suites de Bach) y Fuga, con la particularidad de que Zóbel «escribe-titula» una Fuga en rosa, Fuga menor o Fuga en pardos sobre un tema de Giorgio Morandi. Otros títulos musicales, aunque muy generales y ya no tan relacionados con el barroco, son Streichsonata, Klaviersonate, Sonata para flauta, Cuarteto para instrumentos de viento, Lección de solfeo, Preludio, etc. Por último, Zóbel titula un gran ciclo de pinturas con el nombre genérico de Saeta. Aunque Zóbel se refiere a su aspecto gestual y formal (saeta significa flecha), es difícil que esta palabra no sugiera su significado musical, es decir, la del palo flamenco cantado en las procesiones de Semana Santa, especialmente en Andalucía. Allí se encuentra Sevilla, la tan amada por Zóbel y lugar donde vivió temporadas.

Músicas creadas a partir de Zóbel (1): Un primer ejemplo de José Luis Turina
Hasta ahora la composición más ambiciosa (y una de las primeras) que se ha dedicado a Fernando Zóbel, estuvo a cargo del compositor José Luis Turina. Por sus dimensiones se analizará esta primeramente. Su obra titulada Exequias, in Memoriam Fernando Zóbel, fue compuesta en Cuenca entre los meses de septiembre a diciembre de 1984, y estrenada en abril de 1985 durante la XXIV Semana de Música Religiosa. Que el mismo compositor nos explique brevemente el motivo de su pieza:
Conocí la triste noticia de la muerte del pintor Fernando Zóbel, y a los pocos días asistí a su entierro, en el cementerio de San Isidro de Cuenca. Este último hecho provocó que mis no muy claros proyectos con respecto a la obra-encargo de la Semana de Música Religiosa fueran abandonados -o quizá pospuestos- y sustituidos por un homenaje a la memoria de Zóbel, idea que me cautivó desde el principio por la gran cantidad de coincidencias que se daban en ella: la relación entre Cuenca y Zóbel, así como entre Zóbel y la música, y mi propia relación musical con Cuenca y con Zóbel… Conocí a Fernando Zóbel en el mes de julio de 1982, en el estreno de mi ópera Ligazón, celebrado en la Iglesia de San Pablo de Cuenca. A lo largo de ese mismo mes se celebró en el conservatorio de música conquense, del que por entonces yo era profesor y secretario, el I Curso Internacional de Música para Jóvenes Intérpretes[3].
Exequias, in Memoriam Fernando Zóbel es para coro gregoriano, coro mixto de cámara, con una orquesta de flautas en Do y en Sol, clarinete bajo, fagot, dos trompas, dos trompetas, dos trombones, piano, percusión y un reducido grupo de cuerda. La obra tiene una duración aproximada de unos 45 minutos. Por suerte, está editada por la discográfica Verso y grabada por la Orquesta de Córdoba y el Coro Ziryab, dirigidos por José Luis Temes. Como curiosidad, este escribió un Tratado de solfeo contemporáneo y en su portada podemos ver una obra del mismo Zóbel.
Sobre las Exequias, muy brevemente explicar que antes de cada movimiento, un coro gregoriano entona a solo la melodía que corresponde tradicionalmente a la misa fúnebre (Missa pro defunctis), es decir, el Requiem (palabra derivada de Requiem æternam dona eis, que se puede traducir por «Concédeles el descanso eterno»). Este material luego es parafraseado (y modernizado) por la orquesta de muchas maneras diversas, creando una composición rica y poderosa.

Músicas creadas a partir de Zóbel (2): Tomás Marco y José Miguel Moreno Sabio
Tomás Marco compuso una obra titulada Zóbel de unos 8 minutos con una no casual instrumentación para solo de flauta travesera[4]. También como la obra de Turina, es una pieza compuesta el año de defunción del pintor, 1984. Para celebrar el centenario del artista se realizó este 2024 un concierto homenaje dentro de la LXI Semana de Música Religiosa de Cuenca. Las dos composiciones anteriores se han vuelto a escuchar junto a las obras de Esteban Sanz Vélez Luz o herida II y Santiago Lanchares En busca de la luz (estreno absoluto, obra de encargo de la SMR)[5].
En la partitura de Marco podemos leer la siguiente dedicatoria: A la memoria de mi admirado amigo Fernando Zóbel. La obra se inicia con un sonido largo en el Re grave, que nos sumerge en el tempo generalmente tranquilo de la pieza. A lo largo de la obra estas notas largas en tenuto, suelen trabajarse muchas veces con vibrato, trémolo, frullato o repeticiones, hasta disolver el sonido en el silencio. Para crear esta atmósfera de tiempo dilatado, el compositor utiliza una notación espacial o temporal, es decir, no hay una medida exacta de compás, sino que la duración de los segundos se indica por medio de un número o grafía especial sin precisión métrica. Así nuestro oído no capta una medida recurrente, y la percepción rehúsa encorsetar el sonido como en un metrónomo. El fluir musical es libre, como las nubes abstractas que aparecen en la pintura zobeliana. También escuchamos en la composición notas con aire y frecuentes pausas que articulan el discurrir sonoro y lo hacen respirar. El estilo de esta pieza recuerda en cierta manera la flauta japonesa shakuhachi, un orientalismo muy afín a Zóbel.
Otra pieza para un instrumento a solo e inspirada en el artista, se titula Momento musical para un cuadro abstracto (2019), de José Miguel Moreno Sabio. Una pequeña miniatura de apenas tres minutos para saxofón. La obra, como escribe el compositor «recrea, desde sonidos, el cuadro Ornitóptero de Fernando Zóbel»[6]. Que nos explique su creador con más detalle su pieza:
La partitura arranca desde el registro central grave del instrumento con sonidos tenidos. Una sección central con figuraciones rápidas en ascenso hacia los límites agudos del registro buscará densificar la textura sonora a partir del empleo de multifónicos y otros recursos tímbricos del instrumento. La descripción del movimiento ascendente contenida en el cuadro de Zóbel culmina con una breve coda en el extremo agudo del registro del saxofón[7].

Músicas creadas a partir de Zóbel (3): Josep Maria Guix y Joan Gómez Alemany
De mayor extensión (unos trece minutos), mayor instrumentación (ensemble de diez instrumentos) y también inspirada en Zóbel, es Jardín seco (2014), de Josep Maria Guix. Como se puede leer en la web de la Universal Edition que publica la partitura, Guix comenta que «esta composición está basada en un lienzo de Fernando Zóbel, Jardín seco, ubicado en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca. También se inspiró en algunos poemas cortos japoneses (haikus). La obra pretende ser una traducción musical de estas imágenes y emociones poéticas».
En la partitura podemos leer los bellos haikus que inspiraron la obra. Citemos uno de ellos, que además se inicia con el título de la obra tanto de Zóbel como de Guix:
Un jardín seco:
por entre los setos,
el sonido del agua.
TSUJI MITSUHIRO[8]
La música de Jardín seco se podría caracterizar de manera general como la complejidad en la sencillez o la sencilla complejidad. Una cualidad también muy afín a la pintura de Zóbel que ilustra la portada del CD donde se puede escuchar esta obra (IMAGES OF BROKEN LIGHT. Barcelona: Neu Records, 2020). También como el artista, en la composición de Guix hay una clara intención intercultural, mezclando influencias de oriente y occidente en una bella síntesis. La música de Jardín seco se desarrolla calmadamente en una atmosfera entre sonidos de frecuencias precisas (notas) y otros imprecisas (ruidos). En este contexto híbrido podemos escuchar en referencia a las notas, un lenguaje bastante diatónico y modal que tiene una clara influencia de Debussy, al igual que el uso de unas texturas muy impresionistas y arabescas, pero obviamente en un contexto muy diferente y actualizado. De ninguna forma encontramos en la música de Guix un lenguaje cromático-expresionista (algo que sí había en Exequias, in Memoriam Fernando Zóbel de José Luis Turina). Entre otras razones es debido a la influencia del zen, que trata sobre el vaciamiento del yo para tener una relación mucho más directa con la naturaleza. Así el individuo no está sometido al deseo ni a las expectativas, para ser libre y enfrentarse a la nada sin miedo. También existe una concepción del tiempo no lineal y progresiva (como la occidental). Estas características bien pueden encontrarse en la pintura de Zóbel, aunque también es cierto que al inicio de su obra, la más influenciada por el expresionismo abstracto y el informalismo (por ejemplo en su ciclo Saetas), sí que hay gestos expresionistas que luego en su pintura posterior son diluidos. Otra característica muy relevante en la obra de Guix, es que está ideada para situar al público en medio y distribuir a los músicos alrededor, creando determinadas líneas direccionales en cuanto al sonido. No hace falta remarcar las obvias conexiones plásticas que ello implica, y que bien se emparenta con la pintura zobeliana.
En las hermosas notas del disco escritas por el compositor Ramon Humet (a quien Guix dedica su obra), nos dice:
Fernando Zóbel, pintor cercano a los contornos difuminados y diáfanos de Josep Maria Guix, comenta en su curso de introducción a la pintura contemporánea que la pintura es un lenguaje visual, que lo primero es dar una oportunidad a la observación, contemplar la realidad, no deslizarse sobre la superficie sino esperar con actitud paciente y abierta a que se nos revele su espíritu sonoro -la caída de una hoja de espino mostrando alternativamente una cara y otra, la fuerza del sol sobre los sauces- son ilustrados con tanta nitidez que hacen sobrantes las palabras[9].
Por último, quien escribe estas líneas como principalmente se dedica a la composición, también creó una obra suya en homenaje a Zóbel, que se titula Río. Homenaje a Fernando Zóbel (2018), y está formada por dos partes, cada una de unos diez minutos aproximadamente. Es una composición para cuarteto de percusión que se inspira en una serie de trabajos que el pintor realizó tomando el río como motivo principal (el verde fluir de los ríos conquenses Huécar y Júcar, principalmente). Este conjunto de obras nos recuerda la forma musical llamada variaciones sobre un tema. El río, un tema natural y evocativo, puede ser referido fácilmente tanto en las artes visuales como en las sonoras. También la composición Río recuerda la música del lejano oriente (gracias al uso de instrumentos como el cuenco tibetano y ciertos ritmos rituales), cultura que también influencia el trabajo de Zóbel. Como escribía en su diario de Cuenca el día 1 de septiembre de 1971:
En occidente no es corriente desarrollar un tema pictórico «en el tiempo» como si se tratara de una composición musical. Sin embargo, en la pintura china y japonesa, esta forma de tratar un tema es completamente corriente, y encuentra su expresión más característica en el «emakemono» o cuadro largo horizontal[10].
La obra de Zóbel con sus bellos degradados, estructuras geométricas, puntos y manchas, modulaciones mínimas entre tonos, y un largo etcétera, crean una paleta de recursos formales que son trasladados a la música de Río.
Estamos seguros de que existirán otras composiciones influenciadas por Zóbel, pero desgraciadamente no las conocemos. Esperemos que siga creándose mucha música sobre este artista para desde el sonido poder conocer y aproximarnos mejor a su obra visual.
Notas
- ^ Más información sobre Kozo Okano en https://fundacionantonioperez.com/kozo-okano-esa-otra-y-extrana-belleza-obras-1968-2002/
- ^ DE LA TORRE, Alfonso y GÓMEZ ALEMANY, Joan. Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. valencia: EdictOràlia, 2024, p. 256.
- ^ Página oficial del compositor: https://www.joseluisturina.com/exequias.html
- ^ Se puede escuchar en el CD Nueva música española para flauta. Madrid: Mundimúsica y Círculo de Bellas Artes, 1986.
- ^ Programa de la Semana de Música Religiosa de Cuenca https://www.smrcuenca.com/programas/ORQUESTA-Y-CORO-RTVE
- ^ GÓMEZ ALEMANY, Joan. Poliestilismo y Guerra Civil en la música de José Miguel Moreno Sabio . Sul Ponticello, 4 de abril del 2023, https://sulponticello.com/iii-epoca/poliestilismo-y-guerra-civil-en-la-musica-de-jose-miguel-moreno-sabio/
- ^ Notas del disco: FUEGO EN EL AIRE. José Miguel Moreno Sabio. Grupo Cosmos 21. Carlos Galán (director). València: Liquen Records, 2022. Las notas también están disponibles en https://liquenrecords.com/2022/12/02/fuego-en-el-aire-jose-miguel-moreno-sabio-grupo-cosmos-21-carlos-galan-director/
- ^ https://www.josepmariaguix.com/wp-content/uploads/2019/12/Jard%C3%ADn-seco-revisi%C3%B3-2018.pdf
- ^ Del original en inglés, la traducción es nuestra: https://www.neurecords.com/images-of-broken-light/
- ^ DE LA TORRE, Alfonso y GÓMEZ ALEMANY, Joan. Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. valencia: EdictOràlia, 2024, p. 61.

Música y plástica en Fernando Zóbel
Con la presentación del libro ‘Las razones de la belleza’, Cuenca sigue conmemorando el centenario del nacimiento del pintor
Nacido en Manila el 24 de agosto de 1924 en una familia de raigambre hispana, pintor, dibujante, fotógrafo, historiador, experto en caligrafía histórica, bibliófilo, coleccionista, músico aficionado, viajero incansable, mecenas de artistas y creador del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, Fernando Zóbel de Ayala y Montojo, alumno y posteriormente enseñante en la estadounidense Universidad de Harvard, iniciaba en 1959 su estancia en España. Poco después, en la mitad de los años sesenta, llegaba a Cuenca, una ciudad en la que, sin abandonar su esencial condición de ciudadano del mundo y siempre bajo el denominador vital de su pasión por la pintura, iba a aposentarse como un vecino más y a la que, con la apertura del Museo de las Casas Colgadas, iba a transformar en fuente de modernidad artística y estética para un país bien alejado en ese entonces del acontecer creativo internacional.
Un Museo que, además, iba a generar un radical antes y después en la sociedad conquense al convertirse en un motor dinamizador que no sólo iba a acercar a sus habitantes al panorama mundial de la plástica, sino que iba a brindar a cuantos por esos días daban en ella sus primeros pasos por la senda del arte el más amplio y fácil acceso a la contemporaneidad, un doble acto de generosidad que, con previsora clarividencia, iba a extender más allá de su propio fallecimiento, el 2 de junio de 1984 en Roma, al poner tres años antes de ese su óbito la continuidad de la institución por él creada en manos de la Fundación Juan March.
Es por ello más que lógico que Cuenca haya venido celebrando con toda una serie de actos conmemorativos el centenario de su nacimiento con una agenda cuyas últimas convocatorias han sido la presentación del volumen cofirmado por el teórico y crítico de arte Alfonso de la Torre y el compositor y artista visual Joan Gómez Alemany y puesto en las librerías por el sello editorial EdictOràlia Llibres i Publicacions, con la colaboración de la Diputación Provincial de Cuenca a través de la Fundación Antonio Pérez en cuya sede tuvo lugar el acto, y la inauguración en el propio Museo creado por el artista de una muestra sobre las figuras y la obra de los hermanos Jaume y Jordi Blassi, fotógrafos, publicistas y diseñadores tan ligados precisamente a los inicios de esa institución, interesante exposición de la que tengo previsto hablarles en próxima crónica.
Concebido como un diálogo entre sus dos autores, ‘Fernando Zóbel. Las razones de la belleza’ se abre, tras una nota de su editor, Josep Lluis Galiana explicativa de su proceso de gestación, con un amplio estudio de Gómez Alemany –“Zóbel y De la Torre, paisajes sonoros de una existencia en devenir”– en el que, tras acercarse a la obra zobeliana a través de los diarios y cuadernos de apuntes del pintor como mojones de su viaje en el tiempo, rastrear la mezcla interdisciplinar de las artes que subyace en su hacer. También matizar cómo, y son las propias palabras de Gómez Alemany, Zóbel “bajo la fina y excelente escritura de un artista que con su pintura y trabajo muestra una gran seriedad (e incluso frialdad), en algunos textos suyos revela un chispeante humor”, se adentra ya decididamente en la conexión de la pintura zobeliana con la música afirmando que la abstracción de este artista, por su “invisibilidad” y sutileza, plasmada en un trabajo a la par “tierno y complejo en la sensibilidad (…) bien se relaciona con el arte inmaterial por excelencia: la música” que es una expresión artística que –sigo citando a Gómez Alemany al pie de la letra– “es misteriosa, no se ve, es sublime y ha sido calificada como la más emotiva e irracional de las artes” pero también, sin embargo, “es pura estructura en donde el orden es inherente a su material físico y vibratorio” lo que la relacionaría con la postura ante la labor creativa de Zóbel que en numerosas ocasiones declarara que buscaba “el orden en todo lo que me rodea” y “en el orden, en el sentido más amplio de la palabra, busco la razón de la belleza”. Y ahí tienen ustedes el origen del propio título del libro de Gómez Alemany y De la Torre.
El resto del libro presenta una serie de textos sobre Fernando Zóbel escritos por su segundo autor, el teórico y crítico del arte Alfonso de La Torre, experto en arte español contemporáneo y en el análisis del surgimiento de la abstracción en Europa y sin duda el mayor especialista actual en la obra de este artista, autor además de su Catálogo Razonado presentado en 2023 en el Museo del Prado. Son textos editados a lo largo de las últimas cuatro décadas algunos de los cuales no estaban especialmente disponibles a día de hoy para su lectura y que van desde el publicado en 1998, “Zóbel, secreto espejo de recuerdos” al más reciente, con el que, en 2022, recuperaba su lectura dos años antes en el Museo de Arte Abstracto conquense de algunos fragmentos de los diarios zobelianos referidos al también artista plástico Manolo Millares.
Precede a esos trabajos otro en el que De la Torre – bajo el título de “Fernando Zóbel, el artista que alteró el color de mi mente” y, como el mismo añade “A modo de proemio”– rememora su primer encuentro con el pintor, en 1982 en la madrileña Galería Theo, y recuerda asimismo el artículo que en 1985, uno después de su fallecimiento, escribiera para la Gaceta Conquense –“Cuenca cumple un año sin Zóbel” –, en una recopilación que el propio De la Torre señala que tendría “algo emocionante” al convertirse en una especie de reencontrarse “entre los pliegues del tiempo” con el artista y en cierta forma también “un regreso a mí mismo”.
El libro –formalmente enriquecido con reproducciones de imágenes fotográficas del pintor y reproducciones de algunas de sus obras– se cierra con dos entrevistas sobre Zóbel realizadas al propio De la Torre, la primera firmada en 2019 por el escritor Samir Delgado y la segunda incluida en el anteriormente aludido ‘Catálogo Razonado’ de la obra zobeliana.

Un diálogo sobre la belleza
Un libro imprescindible para comprender y acercarse a la obra y pensamiento de Fernando Zóbel
Con motivo del centenario del nacimiento de Fernando Zóbel, se presenta esta reciente publicación sobre el artista en Edictorália, la cual nos ofrece una mirada profunda y enriquecedora sobre su pensamiento y obra, fundamentales en el arte abstracto español y europeo. El texto se concibe como un diálogo entre el teórico y comisario Alfonso de la Torre y el compositor Joan Gómez Alemany, quienes trazan un recorrido que va más allá de lo meramente biográfico o estético, adentrándose en las raíces filosóficas y conceptuales de su creación, con un especial enfoque en su relación con la música y otras disciplinas. Como afirman ambos autores a lo largo del libro, Zóbel representa el ideal del artista renacentista: polifacético e interesado en ámbitos más allá de la pintura.
Zóbel es una figura singular en la historia del arte, tanto por su formación cosmopolita como por su capacidad para tender puentes entre tradiciones pictóricas de distintas geografías y tiempos. Su legado no solo se encuentra en su pintura, sino también en su labor como coleccionista y promotor de iniciativas culturales, destacando su papel en la creación del Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca. Este volumen nos permite acercarnos a su figura desde una perspectiva distinta: la del diálogo crítico y reflexivo entre dos voces con sensibilidades complementarias, pero diferentes.
La estructura del texto evita la rigidez del ensayo académico tradicional, alejándose al mismo tiempo de la mera divulgación. De hecho, nos encontramos ante un texto que no necesariamente debe ser leído de manera lineal y que ni siquiera requiere un intervalo temporal acotado para su lectura. Cabe destacar la aportación inicial de Joan Gómez Alemany, quien no solo introduce los ensayos de Alfonso de la Torre, sino que también ofrece una lectura perspicaz sobre la conexión de Zóbel con la música y otras disciplinas, un aspecto poco explorado en la bibliografía del artista. Su análisis sugiere la sensibilidad del pintor hacia ciertos compositores y recursos como el glissando, el silencio o la interdisciplinariedad.
Alfonso de la Torre, con su vasta experiencia en el análisis del arte abstracto y como autor del Catálogo Razonado de Zóbel, recopila ensayos publicados a lo largo de cuatro décadas, ahora presentes en este volumen. De la Torre no solo aporta una contextualización crítica y documental del artista, sino que además ayuda al lector a comprender la perspectiva inicial de Gómez Alemany. Zóbel logró su anhelo de vivir rodeado de libros, pinturas y música, una influencia clave en su obra. No solo tocaba la flauta travesera, sino que concebía la música como un modelo para la pintura, explorando su estructura y profundidad en capas visuales. De la Torre destaca cómo el artista homenajeó en sus cuadros a compositores como Monteverdi, Stravinsky o Mozart, y cómo sus exposiciones acogieron conciertos de vanguardia, reforzando la conexión entre su universo pictórico y el musical.
Desde el punto de vista editorial, Edictorália presenta una edición cuidada, con una maquetación que favorece la lectura fluida y un acompañamiento gráfico que enriquece la comprensión del discurso. No se trata solo de un libro para especialistas en Zóbel o en arte abstracto, sino también para cualquier lector interesado en la relación entre pensamiento, arte y música.
Este texto es una aportación valiosa para el estudio del artista y un testimonio de cómo el diálogo interdisciplinar puede abrir nuevas perspectivas sobre la obra de un creador fundamental. Un libro que no solo ilumina la trayectoria de Zóbel, sino que también invita a reflexionar sobre la belleza, el arte y la percepción desde un prisma pluridisciplinar en el que la música juega un papel clave.
ESTRICTAMENT CONFIDENCIAL – Joan Gómez Alemany – artista multidisciplinar- 26/02/2025
Entrevista de Pepa Úbeda a Joan Gómez Alemany para su podcast Estrictamente Confidencial

• La FAP y la Diputación de Cuenca colaboran en la edición de un libro sobre Fernando Zóbel en su centenario
La Vanguardia-Castilla La Mancha, 27 de agosto de 2024
Ω
• Un nuevo libro explora la vida y obra de Fernando Zóbel en su centenario
EdictOràlia Llibres i Publicacions, en colaboración con la Diputación de Cuenca, publican la obra Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez
Las noticias de Cuenca, 27 de agosto de 2024
Ω
• La Diputación colabora en un libro sobre Zóbel
EdictOràlia Llibres i Publicacions, en colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez (FAP), publican la obra ‘Fernando Zóbel. Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany’
Ω
• La Diputación de Cuenca colabora en la publicación de un libro sobre Fernando Zóbel con motivo del centenario de su nacimiento
lacerca.com, 27 de agosto de 2024
Ω
• Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany dialogan sobre Zóbel en el centenario del artista
• ‘Las razones de la belleza’ de Zóbel y su relación con lo sonoro y visual
Un libro editado como homenaje en el centenario de su nacimiento que resulta imprescindible para profundizar y conocer mejor al artista
Las noticias de Cuenca, 11 de octubre de 2024
• La Fundación Antonio Pérez acoge la presentación del libro “Fernando Zóbel. Las razones de la belleza”, un homenaje en el centenario de su nacimiento
Un libro que explora su relación con lo sonoro y lo visual, imprescindible para profundizar y conocer mejor al artista
Diputación de Cuenca, 11 de octubre de 2024
El Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca acogió ayer la presentación del libro “Fernando Zóbel: Las razones de la belleza. Un diálogo entre Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany”, publicado por el sello editorial valenciano EdictOràlia Llibres i Publicacions, en colaboración con la Diputación de Cuenca, a través de la Fundación Antonio Pérez. En el acto participaron la diputada de Cultura y vicepresidenta de la FAP, María Ángeles Martínez, el director de la FAP, Jesús Carrascosa, el crítico de arte Alfonso de La Torre, el compositor Joan Gómez Alemany, y el editor del libro Josep Lluís Galiana.
El libro, disponible en diferentes librerías y en la FAP, se enmarca dentro de los actos de celebración del centenario del nacimiento de Fernando Zóbel (1924-1984) que se están llevando a cabo durante este año, así lo presentó María Ángeles Martínez, qué destacó además “la originalidad de esta publicación que profundiza en la figura de Fernando Zóbel, nos enseña a interpretar su pintura a través de la música, y nos descubre otras muchas facetas de Zóbel que no conocíamos”.
Los autores del libro, Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, se mostraron agradecidos a las entidades que han hecho posible este proyecto y a todas las personas que han colaborado, entre ellas destacaron a los herederos de Fernando de Zóbel por permitirles el uso de las imágenes. La publicación recoge diversos textos escritos por Alfonso a lo largo de las últimas cuatro décadas, y un largo texto inédito de Joan que introduce los escritos anteriores y aporta un enfoque original desde la música a la obra de Zóbel, un tema poco tratado en su bibliografía.
La originalidad de este libro, pionero en el campo de la investigación pluridisciplinar en torno a Fernando Zóbel, reside también en su formato, que combina el diálogo entre dos escritores de diferente generación y muy diversa procedencia, con una escritura científica fundamentada en una variada bibliografía, acompañada de múltiples imágenes (algunas inéditas) entre pinturas, fotografías y fotogramas. Además, su formato, dividido en apartados independientes, lo hace versátil y apto para una lectura no lineal, dando como resultado un libro atractivo para todos los públicos, tanto especialistas como para aficionados.
El libro termina con una entrevista al propio Alfonso de la Torre en la que nos describe a Zóbel como un artista reflexivo, extraordinario pintor, estudioso, generoso a la hora de compartir su conocimiento, creativo (concibió la creación del Museo de Arte Abstracto Español), dotado de una infinita curiosidad que le hizo abarcar diferentes ámbitos, coleccionista y el más cosmopolita de su generación.

FERNANDO ZOBEL LAS RAZONES DE LA BELLEZA
Eduardo Jáudenes de Salazar (CEO de ARTEDEI), para Alinza Hispanica
En el marco del centenario de Fernando Zóbel (1924-1984), la originalidad de este libro, pionero en el campo de la investigación pluridisciplinar en torno a Fernando Zóbel, reside también en su formato, que combina el diálogo entre dos escritores de diferente generación y muy diversa procedencia, Alfonso de la Torre y Joan Gómez Alemany, con una escritura científica fundamentada en una variada bibliografía, acompañada de múltiples imágenes (algunas inéditas) entre pinturas, fotografías y fotogramas. Además, su formato, dividido en apartados independientes, lo hace versátil y apto para una lectura no lineal, dando como resultado un libro atractivo para todos los públicos, tanto especialistas como para aficionados.
FERNANDO ZOBEL LAS RAZONES DE LA BELLEZA es un libro de adquisición obligada para todos los amantes del arte .
Muy bien ideado, documentado y escrito en un diálogo entre Alfonso de la Torre crítico, comisario y experto en arte y Joan Gómez Alemany compositor y artista visual, coincidiendo con el centenario de FERNANDO ZOBEL
Impecablemente editado por FUNDACION ANTONIO PEREZ y dictOralia.
Mereció la pena, sin lugar a dudas, editar y leer este libro.
No puede faltar en ninguna biblioteca de arte que se precie.
Hemos leído muchos libros, pero en este hay algo más que buscamos los lectores-críticos en las obras indiscutibles y en el libro se respira, ya desde la portada, el aroma de las grandes ocasiones.
FERNANDO ZOBEL LAS RAZONES DE LA BELLEZA es un éxito, éxito que se obtiene cuando se abre la puerta de la emoción en los lectores, se puede entrar por la puerta principal o la de servicio, cuando se llama sin avisar, se corre el riesgo de ser arrojado a la calle. Aquí la emoción estaba garantizada y avisada y entró por la puerta principal, la del corazón de los lectores.
El artista, como hace ZOBEL, debe plasmar la esencia secreta de las cosas y no su apariencia externa.
FERNANDO ZOBEL es un artista preparado, con calidades extraordinarias, luciendo primorosa y riquísima técnica, plural variedad de matices y personalidad arrolladora.
Luce calidades de color, dibujo, imaginación y exquisitez admirables.
Abordando detalles que avalan su clase. Libertades en el uso de la forma y el color que se integran perfectamente en el conjunto.
Dueño del color en los fragmentos más sutiles y delicados, así como en los bellos y poderosos.
La obra de permite lucirse al artista adecuadamente con su gran calidad.
Posee un estilo vivo, que nos llena con una sola mirada y de expresión intensa.
Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo.
Con su pintura gozamos: con sus colores, con sus razones de la belleza que nos elevan el espíritu.




